de rutinas…
Una vez de regreso, la necesidad me obligó a iniciar la vida laboral. Afortunadamente esta vida laboral se da y va acompañada del disfrute del día a día. Fue gradual mi reincorporación a esta mi sociedad, tanto emocional, economíca, cultural como deportiva y de actividades en general.
Las rutinas no son ningún maleficio, si no todo lo contrario si uno sabe vivir la vida como un viaje. No porque uno ya no esta viajando, no va a dejarse sorprender por algo nuevo en la ciudad, desde un concierto en la calle, como el viento prematuro de otoño en verano. La vida es un viaje, y no es necesario irse hasta el amazonas brasileiro para darse cuenta de ello… ¿o sí?
Por otro lado, la situación por acá no es buena, ni tiene futuro cercano a serlo. La bienvenida que recibí en esta tierra fue bastante indeseable. La industria que mantiene el 40% de los ingresos de este país esta en miras de privatización, obviamente por intereses de algunos -minorias-. Mas, a futuro, nadie piensa. Los tratados firmados en años anteriores han arruinado la agricultura de este país y con ello sus tierras, que son bastante fertiles. Ademas, se sabe que la bolsa crediticia esta por detonar y a esto, entre otras cosas nacionales, hay que sumarle la crisis mundial de alimentos y de economía.
¿Qué se puede hacer? por ahora, esclavizado a mis deudas -no crediticias- no hay mucho que hacer, a la vez, los preparativos para lo que venga son ya una agenda llena de actividades.
El bound to ramble se acaba… por ahora, espero. Pero nace el bound to action.
